viernes, 31 de diciembre de 2010

jueves, 30 de diciembre de 2010

Qué torta

Moraleja: no se puede nadar a espalda cuando una tiene otras cosas que le preocupan rondándole la la cabeza...


jueves, 23 de diciembre de 2010

Feliz Navidad (y un pequeño accidente)

Ayer por la noche decidí probar mi boli nuevo de color blanco que me compré el otro día en Muji. Parecía que no funcionaba porque no pintaba y ya estaba yo maldiciendo mi suerte (y pensando que justo tuve que coger el que no pintaba) cuando de pronto vino a la vida y me puso toda la mesa hecha un asco. Como cuando uno aprieta el tubo de pasta de dientes porque no va y de repente sale todo en plan chorretón.
Ésta ha sido la baja más grave: un listening para mis alumnos. En la foto no se ve bien pero ha quedado como un pergamino al que hubieran pasado un rodillo de typex por encima. Menos mal que tengo la copia en el ordenador...

Eso sí, ahora el boli va divinamente.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Gimnasia capilar

Ayer una página de ofertas a la que estoy suscrita me mandó esto:

¿Gimnasia capilar? Me dio mucho la risa y enseguida me imaginé a mis pelos haciendo esto:

No me pude resistir y me metí a ver qué era eso de la gimnasia capilar y, claro, al final pasa lo de siempre, mucho nombre y poca chicha. Resulta ser una serie de masajes capilares, que no pongo en duda que no sean efectivos pero no sé si el nombre es muy acertado...

martes, 21 de diciembre de 2010

¿Qué es eso?

Pues eso, que con los extras de Navidad y un pequeño arrebato de afán de fuga que me dio después de ver cierto álbum de fotos de la India (aunque de momento me tengo que conformar con una escapada europea) me he quedado con la tarjeta casi en coma...

domingo, 12 de diciembre de 2010

Begobola peluquera o fuera el tupé

No sé si será un mal común pero a mí parece que me crece el pelo a trozos, es decir, más por unos lados que por otros. Andaba estos días con un tupé que parecía John Travolta en Grease así que decidí estrenar unas tijeras especiales que me compré -por Internet en cuchillería Merino (los recomiendo muchísimo, son amabilísimos y muy eficaces)- y el experimento ha sido un éxito. Gracias a Elen y a Jorge por el consejo. Ahora ya me cabe el gorro otra vez :)

sábado, 11 de diciembre de 2010

La pizarra de gigantes

Y digo yo que deben de haber contratado a un gigante para reorganizar el mobiliario de mi clase porque me han colgado la pizarra tan alta que sólo puedo escribir de la mitad para abajo, y no es broma ni exageración, a mis alumnos y a mí hasta nos da la risa de lo ridículo que es. El que hizo esto no pensó mucho y desde luego pasó por alto la estatura media que hay en este país. ¿Traerían a un holandés para hacerlo?